Se piensa que los primeros modelos de ruleta inventados en tierras francesas se introdujeron en los EE.UU por Lousiana a principios del siglo XVIII o gracias a algún viajero inglés que la trajo desde el Reino Unido. De cualquier forma, estas primeras ruletas de modelos Roly.Poly y Even-Odds eran bastante diferentes a la ruleta americana que hoy conocemos.
A pesar de la prohibición que el gobierno inglés puso a de la ruleta a partir del año 1745 y que también se extendió a sus colonias en América, las personas continuando jugando este juego de manera clandestina.
Ya para 1820 Louisiana y su capital se habían convertido en el paraíso del juego por dinero y las apuestas donde operaban muchas salas de juego en establecimiento como bares, burdeles y salones dedicados únicamente al juego. De ahí los modelos de ruleta fueron llevados al salvaje oeste por los aventureros, colonizadores y buscadores de oro, para tener su diversión favorita en las nuevas tierras que iban a ocupar.
Es en estos territorios donde comienzan a introducirse las primeras modificaciones a los viejos modelos de ruletas traídos desde Europa y esta empieza a americanizarse. Durante la Fiebre del Oro del año 1848 se crearon los primeros Saloon-Casinos, espacios dedicados al juego de azar y es precisamente en estos salones donde surge la primera ruleta americana. Era una ruleta más complicada y con muchas más opciones dispuestas sobre el tapete que no se tomaba el trabajo de ocultar demasiado las ventajas matemáticas para la casa en este juego.
En estas ruletas ya se había agregado el doble cero y la casilla con el águila americana que correspondía al triple cero. El resto eran los números del 1 al 28. En cuanto las apuestas están también cambiaron al cambiar el diseño de la ruleta. Además de las apuestas a los números, se agregó la apuesta al color (rojo o negro), la apuesta a las columnas de 7 números. Si el número que salía era cualquiera de las combinaciones de cero (0, 00 y 000) el jugador que había apostado a alguno de estos números obtenía una ganancia de 27 a 1 y la banca obtenía el resto de las apuestas puestas en el tapete.
Ya para 1900 estaba arraigada la ruleta americana de 38 casillas tal y cual la conocemos en la actualidad que ya no tenía la casilla del águila, que pasó a ser el símbolo de las fichas y billetes usados para apostar en el tapete.